Urabá - 21 octubre, 2019

Causas por las cuales se está contaminando el agua en el golfo de Urabá

Por Noticias Urabá

Especialmente en tiempos de invierno, algunos pescadores del golfo de Urabá se preocupan por la presencia de sustancias extrañas en el agua. “Vemos que algo sale de los ríos, una lama verde que luego llega al mar, para mí eso es contaminante”, expresó Juan José Hoyos Jiménez, quien lleva 25 años dedicado a la pesca en Turbo, municipio de esta subregión de Antioquia.

El pescador también contó que en ocasiones han visto bolsas plásticas que desembocan en el mar, desde las quebradas y los ríos. Para él, la contaminación podría ser generada por la actividad bananera de la zona, tal vez, cree, por los agroquímicos que utilizan para los cultivos, que son arrastrados por las lluvias y llegan a los afluentes del golfo.

El alcalde de Turbo, Alejandro Abuchar, coincide con que la producción de banano en la región genera contaminación en los afluentes, especialmente por los agroquímicos que usan. El mandatario local añadió que solo en su municipio hay sembradas alrededor de 40.000 hectáreas de banano y 12.000 de plátano.

Y, para él, las sustancias que se usan para tener una alta producción podrían influir en la disminución de los bancos de peces, especialmente para los pescadores artesanales.

De hecho, Hoyos cuenta que teme que sus hijos y nietos no se puedan dedicar a este oficio en el futuro. “Hace 10 años o 15 zarpábamos harto, en ese tiempo eran como 100 o 200 libras de róbalo, o 40 a 50 libras de langostinos. En este tiempo, a veces sacamos cualquier 4 o 5 libras de langostinos y el pescado a veces hasta 40 o 50 libras”, manifestó el hombre, al tiempo que mostraba las especies que había logrado capturar en una jornada de trabajo y hablaba de las afectaciones económicas que ha tenido.

Al respecto, Emerson Aguirre, presidente (e) de la Asociación de Bananeros de Colombia (Augura), sostuvo que el sector cumple con la reglamentación de Corpourabá y los ministerios de Agricultura y Medio Ambiente.

“El sector bananero aplica buenas prácticas agrícolas certificadas por Global G.A.P., que son un conjunto de prácticas que buscan garantizar la inocuidad de los productos agrícolas, la protección del ambiente, la seguridad y el bienestar de los trabajadores, y la sanidad agropecuaria, con el fin de mejorar los métodos convencionales de producción y reducir el uso de agroquímicos”, indicó el funcionario.

Asimismo, añadió que Augura trabaja actualmente con varias universidades del país en el desarrollo de productos biológicos para los procesos de producción y que en las fincas se implementan filtros para el lavado de la fruta.

La entidad también lidera el programa Relimpia, para limpiar los principales afluentes del río León en su parte baja y los caños colectores, por medio de actividades de extracción de sedimentos y de materiales como raíces, troncos y ramas que obstaculizan el flujo de agua.

“Esto debido a la degradación del río León y sus principales afluentes en la región de Urabá, que se encuentra en estado crítico, debido a la alta tasa de deforestación y el aumento en la pluviosidad, lo que han generado procesos erosivos y sedimentación”, añadió Aguirre. EL TIEMPO solicitó en reiteradas ocasiones una respuesta para este tema de parte de Corpourabá, la autoridad ambiental de la zona, pero no fue posible que entregaran datos sobre el mismo.

«El sector bananero aplica buenas prácticas agrícolas certificadas por GlobalG.A.P., un conjunto de prácticas que buscan garantizar la inocuidad de los productos agrícolas, la protección del ambiente»

Por su lado, para Juan Arias, secretario de Agricultura de Turbo, la contaminación en Urabá es un tema mucho más complejo y no se debe exclusivamente ni en mayor medida al sector bananero.

“Incluso, las empresas bananeras están regidas por normas internacionales, ya no se ve tanto el plástico que usan en la producción en las aguas y tampoco puede decirse que los agroquímicos generan una contaminación tan grande que pueda acabar con la cantidad de peces”, manifestó el funcionario.

Para él, la contaminación en el golfo de Urabá está causada por muchos factores. Explicó que desde quebradas y ríos desembocan hacia el mar productos que pueden causar daño, como botellas, plástico, pañales desechables y otros residuos orgánicos de los poblados. Pero, según dijo, la mayor incidencia sería la falta de un sistema de saneamiento en la región, pues ningún municipio tiene una planta de tratamiento de aguas residuales.

Arias agregó que también aporta la ganadería, puesto que áreas con vocación agrícola están siendo usadas para la cría de ganado. “Incluso, nosotros tenemos potencial en la parte forestal en unas 40.000 hectáreas, pero hay muchas interrumpidas por la ganadería, la parte agrícola en la parte rural es 40 o 50 por ciento, lo demás es la parte ganadera”, informó el funcionario.

¿Por qué disminuye la cantidad de peces?

Sobre la disminución de la cantidad de peces, Arias dijo que no se debe exactamente a la contaminación, sino, en parte, a la destrucción de los manglares, la zona del mar donde desovan los peces.

Dijo que, pese a las prohibiciones y sanciones, aún hay muchas personas que destruyen los manglares para construir las viviendas a orillas del mar e, inclusive, para construcciones más grandes en zona urbana.

Pero, para él, otro factor es que muchos pescadores usan redes de puntos muy pequeños, que hace que capten los peces de mínima talla y eso va disminuyendo la población de la especie.

Por su lado, Mónica Zambrano, docente de la Universidad de Antioquia sede Ciencias del Mar, ubicada en Urabá, explicó que no se puede desconocer que a nivel global hay sobrepesca y malas prácticas en el oficio que están disminuyendo la cantidad de especies, pues cada vez son más humanos para el mismo recurso. Asimismo, dijo, la cantidad de embarcaciones también perturba el medio marino y desplaza organismos.

Agregó que también se debe tener en cuenta que los agroquímicos, usados como nutrientes para que la producción agrícola sea mayor, también desembocan en el mar, a través de ríos y quebradas. Y cuando hay exceso de nutrientes, en época de lluvias, se lava lo que hay en tierra y termina en los afluentes.

“Esto también aporta nutrientes al medio marino y deja que haya crecimiento excesivo de algas, que luego botan los nutrientes, se mueren y empiezan a generar procesos de descomposición, lo que causa las aguas malolientes y afecta los organismos”, manifestó la experta.

Eso mismo, agregó, es lo que sucede con los caños negros a donde llegan los residuos orgánicos de las poblaciones, en vista de que no son aguas tratadas. Así, en muchos lugares en la costa del Urabá, por la carencia de tratamiento de aguas, las condiciones no son muy adecuadas para la vida del medio porque el oxígeno está por debajo de las concentraciones que se requieren para preservar la fauna y la flora marina.

Pese a todos estos riesgos, la docente sostuvo que los estudios de Invemar, el instituto de investigaciones marinas del país, muestra resultados muy positivos respecto a la contaminación en Urabá.

“Hay ciertos puntos con problemas pero en general el golfo está bien, con excepción de algunos sitios con presencia de elementos microbiológicos por la falta de un sistema de alcantarillado que funcione”, manifestó.

Estos positivos resultados, explicó, se deben a que los estudios se han hecho en su mayoría en el agua, la cual diluye los contaminantes, por lo cual, las concentraciones pueden ser muy bajas.

Zambrano recordó que gran parte de los contaminantes vienen de fuentes terrestres a través de los cursos de agua dulce y que Urabá es una zona muy agrícola que puede traer problemas por el uso de pesticidas y agroquímicos, por lo cual los análisis de contaminación se deberían hacer en sedimentos.

«Hay puntos con problemas pero en general el golfo está bien, con excepción de algunos sitios con presencia de elementos microbiológicos por la falta de un sistema de alcantarillado que funcione»

“El tema de agroquímicos es complicado porque uno no puede tapar el sol con un dedo y decir que la producción agrícola no genera contaminación, pero es importante aclarar que ahora se usan compuestos menos dañinos para el medioambiente”, añadió.

Pero, también contó que desde la sede de Ciencias del Mar hicieron un estudio en el muelle Waffe, ubicado en Turbo, a donde desembocan aguas de caños malolientes que tienen una muy mala calidad del agua. Aunque pensaban que los resultados serían terribles, está muy limpio. Esto se debe, agregó a que como en el sector hay constante llegada de embarcaciones, se hace un dragado frecuente del sector y así se llevan la contaminación.

Esto quiere decir que con el dragado se llevan el material de los sedimentos para profundizar el punto al que llegan embarcaciones, entonces, cuando se hace un estudio las concentraciones son muy bajas, no queda el registro de los contaminantes que se han acumulado en el tiempo.

Para la experta, asimismo, es necesario entender que en la región existe aún mucha falta de conciencia ambiental de parte de las personas, por lo cual es constante que se arrojen desechos a las calles, que luego llegan a los cursos de agua dulce y, finalmente, al mar.

Con el agravante de que las corrientes se llevan cada vez más adentro estas basuras y, se suman, a las que llegan de otros sitios.

El crítico problema, dijo es que algunos de estos elementos como el plástico tienen derivados de hidrocarburos que se fraccionan, se vuelven partículas que ingieren los organismos que luego el ser humano consume. Es decir, al hombre la basura se le devuelve siempre.

eltiempo