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Sin guantes, así cuida Sandra el arco de Necoclí

Como si fuera una cuestión de cábalas, cuando se le pregunta a Juan Gabriel Balseiros, entrenador de Imder Necoclí, por qué Sandra Milena Blanquiceth, arquera de su equipo, no usa guantes para tapar, él, jocosamente responde que si ella utiliza estos elementos, pierden.

Aunque no es la razón principal, es una curiosa coincidencia que tiene que ver con la decisión de la portera de 13 años de edad de no portar esta protección en sus manos a la hora de jugar.

Cuenta Sandra que “por un fastidio” que sufre en sus muñecas, desde hace cinco años dejó de ponerse los guantes de color azul y negro que le regaló su primera entrenadora en Necoclí.

“Cuando los usaba me sudaban mucho las manos. Además, todo el calor se concentraba en las muñecas y por eso me molestaba”, dice la jugadora que participa por primera vez en el babyfútbol.

A esa determinación, que a veces preocupa a su entrenador y su familia, atribuye la menor de edad su confianza para tapar, pues afirma que no le da miedo achicar, o elevarse para evitar un gol del rival.

Eso sí, confiesa que ha sufrido una que otra lesión en los dedos y las muñecas, que le dan muchos “quemonazos”, pero que prefiere jugar así para darle seguridad a sus compañeras.

“Me han pegado, especialmente en los penaltis, pero como yo no le tengo miedo al balón pongo las palmas y así evito que me hagan gol”, cuenta Sandra Milena, y agrega que lo mejor de atajar es “porque me da felicidad tirarme y que la gente se emocione”.

Sus compañeras en defensa tratan de hacer muy bien su trabajo para evitar que ella no tenga que esforzarse más de la cuenta; sin embargo, ayer, vio caer su pórtico luego de perder 1-0 con el elenco Molinos Bajos de Floridablanca.

A pesar de la derrota, Sandra recibió el reconocimiento a mejor futbolista del partido por su papel en la Marte, una cancha en la que siempre soñó jugar y en la que se ha vuelto popular por su singular manera de detener el balón.

elcolombiano

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