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El deplorable estado de los hospitales en Vigía del Fuerte y Murindó

Los personeros de ambos municipios explicaron en Sigue La W por qué se está dando esta grave situación en los hospitales de la zona.

Sigue La W continua con el especial de los hospitales en Colombia, pero aquellos ubicados en zonas abandonadas por el Estado, ya sea por condiciones geográficas o por el mismo conflicto entre grupos armados ilegales y que hacen imposible el acceso al servicio de salud.En esta entrega tenemos la zona del Urabá Antioqueño, que por estos días también enfrenta la temporada de lluvias e inundaciones. 
 
El municipio de Vigía del Fuerte, está ubicado al oriente del departamento de Antioquia, limitando con el departamento de Chocó. Cuenta con una población cercana a los diez mil habitantes y hace parte del Urabá Antioqueño que por muchos años ha enfrentado una difícil economía, sumado a los problemas de orden público.

Las imágenes obtenidas por Sigue la W, muestran una lancha ambulancia abandonada e inservible y otra que no está en las mejores condiciones, pero que es usada para transportar pacientes por vía fluvial. Para el transporte terrestre de pacientes el municipio contaba con esta ambulancia, un tuk tuk o mototriciclo, que hoy en día no sirve, está sin reparar y el óxido junto con el polvo lo empiezan a deteriorar, por eso los pacientes deben ser traslados en motos de estacas o carretas.

El hospital de Vigia del Fuerte es nuevo, pero no cuenta con dotación, es así como vemos su gran estructura pero por dentro lo que se supone sería una sala de urgencias, sin camillas y solo con algunas cortinas; elementos de laboratorio y de muestras en lamentable estado, con óxido; balas de oxígeno en malas condiciones y equipos de monitoreo en lo que parece una mesa de noche y no apta para medicina; las básculas con óxido y la pintura dañada; camillas viejas, corroídas también por el óxido y bastante dejadas, en unos laboratorios muy bonitos, con una buena limpieza, pero sin dotación. Adicionalmente solo se cuenta con tres médicos y nueve auxiliares de enfermería.

Otro afectado es el  municipio de Murindó, localizado en la subregión de Urabá, departamento de Antioquia. Este municipio no cuenta con vías terrestres y es recordado porque el 17 de octubre de 1992 fue devastado por un sismo de 6,6 grados en la escala de Richter; desde ese entonces, hace 28 años, fue reubicado y se ha visto afectado por el constante desbordamiento del río Atrato. 

En estas imágenes vemos cómo comienza a subir el  nivel del Río Atrato, ubicado justo al lado del Hospital San Bartolomé. Las inundaciones no solo afectan las vías de acceso sino que también incrementan las enfermedades respiratorias para los habitantes de la zona, quienes terminan requiriendo mayor atención médica. 

El hospital, como se puede apreciar, está en pésimas condiciones. Las paredes en mal estado, con la pintura dañada y sin mantenimiento. En algunas de las que serían las salas de espera para los pacientes, no hay sillas completas, solo las bases.  Las instalaciones son deplorables. Precisamente, por las condiciones climáticas, en la zona de urgencias y demás servicios médicos, hay humedad y daños estructurales. 

Cada vez que hay nuevas inundaciones, el agua amenaza con llegar al interior del centro asistencial. La preocupación, además de la falta de especialistas médicos, recae en el olvido del Estado y la carencia de recursos para atender emergencias sanitarias como las que hoy azotan al municipio.

Por otra parte, está el municipio de Chigorodó, también localizado en la subregión de Urabá, en el departamento de Antioquia. Es uno de los cuatro municipios que esta semana entraron en cuarentena por el aumento de casos, porque se cree que son más de 50. 

En estas imágenes obtenidas por Sigue la W, observamos uno de los puestos de salud del municipio. Aunque aquí la estructura no luce del todo mal, en otros puntos del hospital que veremos más adelante las condiciones de paredes, pisos y techos es angustiosa. La queja de sus habitantes, además,  tiene que ver con la poca dotación con la que se cuenta para atender algunas emergencias. 

Por ejemplo, las balas de oxígeno y las camillas están deterioradas por el uso y el paso de los años. Tampoco cuentan con suficiente dotación en los cuartos o consultorios.

Estas son las imágenes de las que les hablábamos. Zonas con alto nivel de humedad donde se reproducen  microorganismos que causan graves problemas respiratorios.

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